A lo largo de los años he desarrollado mi trabajo en distintos ámbitos de las artes escénicas y audiovisuales, atravesando formatos, lenguajes y contextos de producción muy diversos. Mi recorrido se sostiene sobre una práctica continuada en la interpretación, la dirección y la escritura, entendidas no como disciplinas aisladas, sino como partes de una misma manera de crear y pensar la escena.
La interpretación ha sido el eje inicial de mi trayectoria y el lugar desde el que se ha ido articulando gran parte de mi recorrido profesional. He trabajado en teatro, cine y televisión, transitando proyectos de distinta naturaleza y alcance, desde producciones de gran visibilidad hasta propuestas más ligadas a la escena y a la investigación artística. Ese recorrido me ha permitido desarrollar una relación directa con el público, con el texto y con la construcción de personajes desde registros muy distintos.
Con el tiempo, la dirección se ha consolidado como una parte esencial de mi práctica. Dirigir me ha permitido ampliar la mirada sobre el hecho escénico, trabajar desde la estructura, el ritmo, la composición y la relación entre los distintos elementos que construyen una pieza. Es un espacio desde el que puedo acompañar procesos, ordenar intuiciones y desarrollar propuestas con una identidad propia, tanto en proyectos personales como en colaboraciones.
La escritura ocupa un lugar central dentro de mi trabajo, no solo como forma de expresión, sino también como herramienta para pensar, desarrollar y sostener proyectos escénicos. Escribir me permite construir materiales propios, definir una voz autoral y abrir nuevas posibilidades dentro del proceso creativo. En esa relación con la palabra encuentro una continuidad directa con la interpretación y la dirección, como si cada una alimentara a la otra desde un lugar distinto.


